Al
desarrollarse y madurar los jugadores, sus mejoradas habilidades y físico
fortalecido les permiten acceder a un rango más amplio de posibilidades.
Aparte
de su madurez física, el mejoramiento incremental de su inteligencia actúa como
un catalizador adicional en el proceso de desarrollo. El uso de un mayor rango
de habilidades mentales y físicas se hace evidente con la implementación de
formas innovadoras de resolver problemas. La interacción verbal, por ejemplo,
toma un papel vital.
A partir de
esta breve inspección, nada sugiere que un jugador desarrollado es un
trabajador obediente que sigue las tácticas del equipo. Los buenos jugadores de
fútbol son individuos autosuficientes que operan lógicamente explotando las
debilidades del contrario y capitalizando sus propias opciones. Un jugador de
fútbol completo filtra cuidadosamente la interferencia del medio, bloqueando
barras contrarias y reteniendo las sugerencias del entrenador. Su desempeño no
se deteriora por influencias externas negativas como un bajo rendimiento del
equipo. De hecho, los mejores jugadores de fútbol surgen en los momentos de
adversidad. Estos factores se hacen más exigentes en los niveles más altos del
juego, permitiendo así sólo individuos sólidos y bien formados. El jugar en tal
competitividad requiere un amplio conocimiento individual de la estrategia en
el fútbol y los principios generales de la resolución de problemas. La
operación lógica individual es una habilidad fundamental que debe ser formada e
implementada en los jugadores a edad temprana y expandida a lo largo de su
desarrollo.
-anotar en
el fútbol
-pasar en el
fútbol
-driblar en
el fútbol
-controlar
el balon
-despejar el
balon
-finalización
de carrera
-apoyo en el
fútbol

No hay comentarios:
Publicar un comentario